Publi Hierba

Si llegaste a esta página buscando algo ecológico, lamento decirte que estás en el lugar equivocado. Éste es un desahogo bastante personal sobre el hipotético caso de que se legalizara el consumo de la marihuana o marigüana o simplemente "la hierba".

Creo que una vez legalizada, las grandes empresas tratarían de sacarle el mayor provecho al asunto. Supongo que al principio las tabacaleras por tener una infraestructura similar, compitiendo a la par con las empresas medianas, pequeñas y artesanales, estas últimas despachando costosísimos porros en cajas de lujo con certificado de autenticidad y denominación de origen.

Pero en esta entrada no quiero tratar ese tema, quiero abordar uno que me parece más curioso: luego de legalizada ¿te imaginas como sería la publicidad?

Primero, me imagino unos comerciales totalmente locos, alucinantes, con música pegajosa, escenas surrealistas; si han visto comerciales de perfumes sabrán de lo que hablo. Mini películas de unos veinte segundos que terminarían con la voz de una persona diciendo algo como "Salvaje, vive la experiencia" o por ejemplo "Freedom, ¡Para los que se Atreven!". Comerciales que sin duda serían una maravilla estética, todos tratando de mostrar las "cualidades" de la hierba.

Poco después harían grupos de consumidores (focus groups) que con algo de investigación de mercado, crearían variantes de la hierba para ciertos públicos, entonces los comerciales se harían mucho menos artísticos para así llegar a más públicos. Los productos estrellas serían cosas como "ahora mentolada", "con más sabor para disfrutar", "el verdadero sabor" y el infaltable "light". Como efecto colateral, los cigarrillos tradicionales comenzarían a ingresar al mercado de sus nuevos competidores con estrategias como "ahora con 10% de marihuana".

Luego de vencida la timidez inicial, se intentará conquistar el público masivo, convirtiendo la hierba en un producto consumo generalizado. Entonces se intentará volcar la atención de la masa sobre las cualidades analgésicas, estimulantes y revitalizantes de la hierba, o quizás sobre otra virtud poco conocida, algo apetecido como quizas por lo mucho que ayuda a concentrarse. Los comerciales entonces mostrarían a hombres de negocios consumiendo marihuana y a bellas y bellos modelos en fiestas sonriendo mientras se fuman su "chacho".

A estas alturas habrá negocio para incluso aquellos que no pertenecen al sector, porque por extensión, la hoja de coca se vendería como cualquier otro producto alimenticio, entonces tendremos coca en la sección del té y habrá té con sabor a coca en la sección del café. En las verduras, justo al lado del cilantro, hojas frescas de coca; en los condimentos, al lado del tomillo, hojas de coca molidas, y en la charcutería esencia de coca para saborizar carnes y bebidas. Entonces los más viejos recordaremos los sancochos "sazonados con hierba" que probamos en la universidad.

Tortas "especiales", energizantes, gaseosas de coca, licor de coca, unguentos analgésicos, galletas, jabones de baño, bases precocidas para pasta, jarabes para la gripe, en fin. Productos que si bien ya existen ahora, serían potenciados y renovados por los especialistas en mercadeo tratando de encontrar la mejor manera de llevarlos al consumidor.

Finalmente, para terminar de darle la vuelta a la tuerca, habrá oportunidad para exportar y entonces el dignísimo representante del café colombiano Juan Valdés, que un buen día sin saberlo resulto "cuasi" casado con la Señora Flores, eminente representante de los floricultores de esta tierra, será bendecido con un hijo llamado "Puchito" que será el emblema de la mejor marihuana tipo exportación.

Me faltaba indicar que, los gobernantes de turno salvarían su responsabilidad decretando leyes para que en cada producto vendido, se muestren mensajes en los empaques con letreros como "el consumo de este producto puede causar adicción. Prohíbase el expendio a menores de edad", sumados a campañas de empresas que recurriendo a su "responsabilidad social" distribuirán a los tenderos cartelitos que dicen "yo no le vendo marihuana a menores de edad".

No es tan loco pensarlo… los empresarios buscan vender y si logran crear un producto con el que, quizas se causa adicción, se podría garantizar la cautividad de los clientes... entonces solo razones morales podrán evitar que desde la pasta de dientes hasta el pan del desayuno, incluyan en alguna proporción marihuana.

Afortunadamente para nosotros, las empresas del siglo veintiuno son dirigidas con un estricto y muy alto sentido moral... ¿o no?

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